miércoles, 28 de diciembre de 2011

Las relaciones de pareja el talón de aquiles de la humanidad

Escrito por Paola Tatiana Sánchez Montoya
Líder general de Ser northe
Coach personal y organizacional
www.sernorthe.com
http://encontrandominorte.sernorthe.com/
sigueme en twitter: @paolatatianasan



Desde mi observador el talón de Aquiles de la humanidad han sido las relaciones de pareja. En éste contexto es donde se nos dan nuestros mayores miedos, anhelos y deseos, y es allí también donde se encuentra uno de los mayores aprendizajes de nuestra vida: vivir en pareja.

Cuando entré a revisar mis creencias (y ya hablé de las creencias en un post anterior), acerca de las relaciones de pareja, me di cuenta que los cuentos que me habían echado y me había creído estaban relacionados con las historias que de niña me leían: “...y el príncipe azul llegó en su corcel blanco por la princesa y se casaron y vivieron felices para siempre.” “Es que hay que besar muchos sapos para encontrar el príncipe azul.” “¡Ah! ¿dónde estará mi media naranja?” Y así varios cuentos que me había echado y me había creído.

Inconscientemente estas ideas habían creado mi realidad sobre las relaciones de pareja, me la pasaba buscando mi príncipe azul, decía “¿Dónde está mi media naranja? ¿Cuando llegará?” Estas expresiones estaban rigiendo mis comportamientos.

Un día me di cuenta que debía echarme otro cuento, y así entendí que el príncipe azul iba a estar buscando otra princesa, no una sapita, y para dejar de ser una sapita debía quitarme algunos mitos muy pesados de encima. Por lo pronto analicemos el mito de la media naranja. Este cuento nos ha hecho mucho daño porque parte de la base que somos seres incompletos, postula que estamos buscando a otro ser para ser completos... ¡vaya locura!

Un día mi madre me dijo: “Hija, tú sola eres un ser completo, eres un 100%, si decides estar con alguien es para que juntos sean el 200% o el 250%, si juntos sólo están logrando el 130% o el 70%, sospecha de ti. Ahí hay algo que debes examinar.”

Ese día me di cuenta que Yo soy un ser completo e integral con elementos positivos y aspectos por mejorar, que al unirme a otro ser, ambos somos el 200% y que si nos unimos es para ser felices, para disfrutar. Fue así como deje de buscar mi príncipe azul, y empecé a ser YO la princesa, a crecer, a reaprender, a amarme, valorarme y respetarme. Y sólo hasta que me convertí en princesa pude reconocer a mi príncipe azul.

El talón de Aquiles es nuestro lado más débil, sin embargo es el lado que más nos puede enseñar. Cuando aprendamos a amarnos, a reconocernos, a disfrutar de nuestra compañía, a quitarnos las máscaras, a aceptarnos como somos, a ser reinas y reyes, seremos capaces de vivir y disfrutar una relación de pareja que nos permita Ser, Hacer y Tener experiencias maravillosas.

¿Cuántos sapos vas a seguir besando? ¿Te gustaría encontrar tu príncipe o princesa azul?

Conviértete primero en la princesa y sin darte cuenta reconocerás a tu príncipe.

Conviértete primero en el príncipe y sin darte cuenta reconocerás a tu princesa.